Un desprecio más a la institución familiar

1 12 2007

El PSOE fiel a su política de ataque frontal a la familia y a las normas más elementales de convivencia ha aprobado un nuevo Proyecto de Ley que eliminará las pensiones de viudedad en determinados supuestos, para dedicar los fondos así liberados a apoyar nuevas pensiones a las parejas de hecho.

El Pleno del Congreso de los Diputados, en su sesión del pasado día 22 de noviembre, aprobó el Proyecto de Ley de medidas en materia de Seguridad Social, al que sólo le queda su trámite en el Senado, y su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado para convertirse en Ley con efectos jurídicos plenos. Contrariamente a lo que pudiera parecer, no estamos ante una norma más de concreción o retoque de nuestro sistema público de protección social, sino que estamos ante un verdadero ataque a la institución familiar y un cercenamiento de derechos y  beneficios sociales.

Efectivamente, la norma aprobado, no sólo amplia los días de cotización necesarios para causar el derecho a la pensión de jubilación (pues ahora se computarán únicamente los días efectivos de cotización y no los correspondientes a las pagas extraordinarias), sino que trata de igualar las parejas de hecho a la institución matrimonial, eso sí, a costa de reducir los derechos prestacionales en materia de seguridad social a los matrimonios legítimamente contraídos. Con ello parece que nos quieren, no sólo más trabajadores, sino también arrejuntados.

Hasta la fecha, la pensión de viudedad se reconocía a todo los cónyuges sobrevivientes, siempre que hubiera vinculo matrimonial válido y que se hubieran cumplidos los requisitos de cotización necesarios, independientemente del motivo de la muerte o de la fecha de celebración del matrimonio, pues bien, a nuestros sesudos legisladores, a esos que nos aburren proclamando que sólo saben ampliar derechos, no se les ha ocurrido otra cosa para poder financiar las nuevas pensiones de viudedad a las parejas de hecho, que robarles la pensión a los legítimos viudos o viudas cuyos matrimonios tengan menos de un año de antigüedad, siempre que el finado lo fuera por enfermedad común y muriera sin hijos.

El señor Rodríguez Zapatero ha creído más oportuno mejorar a todos aquellos que no contraen matrimonio por que no quieren (y eso a pesar del divorcio express, de los matrimonios civiles a la carta con celebraciones a veces más rápidas que las cinematográficas bodas de las Vegas), que reforzar las prestaciones para los verdaderos viudos, ya que etimológicamente sólo lo pueden ser los que antes fueron casados.

Pero el despropósito es mayor, pues el señor Caldera como máximo responsable del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales pretende llegar a la cuadratura del círculo y así, en el preámbulo del proyecto, aun partiendo del reconocimiento de la ausencia de regulación jurídica de carácter general para el caso de las parejas de hecho,  manifiesta la voluntad del gobierno de aproximar, en la medida de lo posible, a las parejas de hecho a la institución matrimonial, si bien es verdad que el preámbulo también es claro al manifestar la imposibilidad de conseguir la plena equiparación entre las parejas de hecho y las “parejas matrimoniales” (sic. en el original). Pues va a ser que no señor Caldera, va a ser que es fácil equiparar a las parejas matrimoniales con las de hecho, va a ser que es sumamente sencillo, basta con que las parejas de hecho se casen cuando quieran, con quien quieran y como quieran (por lo civil, por lo católico, por lo musulmán, lo mormón, lo criminal o lo anticonstitucional).
Ya Napoleón acuñó un clásico, cuando planteándose los efectos jurídicos de las parejas de hecho, acabo con el problema con su categórico “si los concubinos pasan del derecho, el derecho pasa de los concubinos”.

Pero lo más doliente del asunto es que los sindicatos no se han manifestado por este robo, por este retroceso en materia de pensiones, ¿será que las viudas no están sindicadas? A las viudas se las roba las pensiones de viudedad y se sustituye la pensión vitalicia por una  de tan sólo veinticuatro mensualidades y aquí no pasa nada, ¿será que entre los sindicatos no esta tampoco de moda el matrimonio, ni el compromiso, ni la estabilidad de las economías domésticas? Aquí ni el tato ha dicho algo, por callar a callado hasta la oposición del Partido Popular, ni se ha escuchado un lamento, ni un pequeño murmullo, ni siquiera un pero. Eso si, don Jesús Caldera no tuvo ningún inconveniente en afirmar en la presentación de los Presupuestos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para el 2008, que “los  presupuestos continúan y consolidan el giro social emprendido por el Gobierno desde el principio de la Legislatura”, y es que no dudamos del giro social dado por el gobierno.

Pobres viudas, pobres viudos, que ante el robo por el poder legislativo de sus pensiones por que ya no basta el matrimonio legítimo, no acuden en su ayuda, ni aficionados a las pegatinas, ni seguidores de las marchas del arco iris, ni siquiera la oposición parlamentaria que posiblemente tenga cosas más interesantes que hacer. Ahora los muertos ya no sólo se quedan solos, si están casados, sino que nos dejan pobres, mientras los que voluntariamente eluden las obligaciones legales, sentimentales y sacramentales del matrimonio, disfrutan de sus goces pecuniarios y carnales.

La verdad es que no son buenos tiempos para la gente normal, si usted no es soldado al que puedan sacar de Irak, ni es inmigrante con antecedentes al que puedan legalizar, ni homosexual que puedan casar, ni pareja de hecho a la que se le puedan reconocer una pensión por viudedad sin haberse tomado la molestia de casarse, la verdad, lo tiene oscuro, muy oscuro, pero mire usted, la culpa es sólo suya, por pertenecer al inmenso número de la clase media y por su obstinado capricho de ser normal.

Anuncios

Acciones

Information




A %d blogueros les gusta esto: